Restaurantes ecológicos, restaurantes sostenibles o restaurantes verdes. ¡Como más os guste!

Isabel Coderch

Esto de las keywords del SEO me está rompiendo los esquemas. Resulta que para que mis post estén bien posicionados en Google no tengo que utilizar los conceptos que, desde un punto de vista profesional, mejor definan una determinada idea, sino que tengo que pensar en qué palabras clave utiliza la gente para hacer las búsquedas.

Me explico. Lo primero que aparece bajo el título de mi blog es «restauración sostenible…». Pensaba yo que esto era un concepto claro y sobradamente conocido, pero no. Resulta que un número bastante elevado de personas pensaba que me dedicaba a restaurar muebles con maderas certificadas FSC y que usaba barnices ecológicos. Y, cuando les explicaba a lo que en realidad me dedicaba (vaya, a lo de siempre), me responden…ahhhh, ¿entonces sigues con eso de los restaurantes ecológicos? Mmm, sí.

Supongo que finalmente acabaré utilizado ambos términos (o incluso restaurantes verdes) por una cuestión práctica, pero en este artículo os quería explicar por qué prefiero hablar de restaurantes sostenibles en vez de restaurantes ecológicos.

Todos tenemos en mente la idea de que un producto ecológico es aquel que se ha producido minimizando su impacto ambiental, y que hay algún organismo externo que así lo certifica. Es un concepto bastante claro, conocido, y que suele asociarse a alimentos y productos. Si bien para estos ámbitos es relativamente fácil determinar si es ecológico o no atendiendo a su huella ambiental, sistema productivo, envasado y transporte, cuando hablamos del servicios —en este caso, la restauración—, la cosa se complica.

En primer lugar, si habláramos de un determinado restaurante «ecológico», la mayoría de gente deduciría, básicamente, que todo su menú es eco. Indudablemente, este aspecto es importante, pero hay muchas más cosas a tener en cuenta: gestión de residuos, gestión del agua, eficiencia energética, logística e incluso las relaciones laborales y con la comunidad.

El concepto genérico de sostenibilidad se refiere a la capacidad de satisfacer las demandas de las generaciones presentes sin poner en peligro las necesidades de las generaciones futuras. Este concepto tiene en cuenta valores ambientales y económicos, pero también sociales y políticos.

Un restaurante sostenible sería entonces aquel que incorpora criterios ambientales y sociales en su política de gestión sin por ello renunciar al beneficio económico. Es complicado que un restaurante pueda cumplir todos y cada uno de los criterios de sostenibilidad, pero lo importante es el compromiso que se adquiere para ir reduciendo su impacto ambiental.

Digamos entonces que me gusta más hablar de restaurantes sostenibles y de restauración sostenible por dos motivos:

  • La sostenibilidad va mucho más allá de aprovisionar con alimentos ecológicos. Se trata de un concepto global que tiene también en cuenta cuestiones sociales o ambientales.
  • Un restaurante sostenible frente a uno ecológico, induce a pensar que puede haber distintas áreas de acción sobre las que se puede incidir con más o menos intensidad, sin por ello perder la medalla de ambientalmente respetuoso.

 

Algunos ejemplos,

Lasal del Varador utiliza la mayoría de alimentos ecológicos y sus paneles solares le permiten ser prácticamente autosuficiente desde el punto de vista energético. No obstante, su cerveza que se produce muy lejos y no es ecológica.

El Mosquito Tapas compra sus cebollas y bok choy a un agricultor eco local y elabora artesanalmente sus noodles con harina eco, pero la maquinaría de su cocina consume mucha energía.

Como veis, en materia de restauración sostenible, mejor ir poco a poco y siendo siempre conscientes de que la coherencia total sólo la alcanzan algunos.

Seguramente os ha entrado el gusanillo por saber cuáles son estos criterios que se deben tener en cuenta para que un restaurante sea verde (jeje). Pues no os preocupéis, porque en breve saldrá un nuevo post en el que hablaré de ello.

Y para ir abriendo boca, os dejo con la idea de restauración sostenible del eco chef Arthur Potts Dawson: